Este impreso del grupo Contemporáneos -capitaneado por los poetas homosexuales Salvador Novo y Xavier Villaurrutia-, incluye a cinco pintores nacionales, uno de ellos, Abraham Ángel, muerto prematuramente. Julio Castellanos, Carlos Mérida, Manuel Rodríguez Lozano y Rufino Tamayo invitaron a esta exposición a los muralistas José Clemente Orozco y a Diego Rivera y al pintor español Gabriel García Maroto. Del primero anuncian próxima exposición porque está en Estados Unidos. el polémico y anti-contemporáneo Rivera ni siquiera les contestó la invitación. García Maroto no aceptó la invitación por carecer de obra.
Es inquietante el desnudo femenino de Tamayo, con sexo explícito. Lamentablemente la impresión no es muy buena.
Hijo de Salvador Camelo Soler, editor y socialista tabasqueño (?-1995), heredó su desparpajo tropical. Al lado del dibujante Melecio Galván (1945-1982) y del hoy afamado escultor Sebastián participó en el movimiento estudiantil de 1968. En 1972 fue agregado cultural de México en Nicaragua y después trabajaría -hasta jubilarse- en el área cultural del Instituto Politécnico Nacional. Este instituto reunió sus poemaros en Poemas 1966-1996 (2000, 158 pp.). En 2010 editó el libro de su padre titulado Tabasco: la historia y el mito 1923-1935, donde describe el ambiente demagógico del gobernador Tomás Garrido Canabal.
Ilustración de portada: Alfredo Cardona Chacón. Diseño de portada: Arturo Tom
Conocí a este poeta quizá a fines de la década de los 70. Pudo haber sido en la redacción cultural del periódico El Nacional,
comandada por Manuel Blanco (1943-1998) o Macario Matus (1943-2009), en la cantina El Golfo
de México, emplazada en la contraesquina del Centro Cultural José Martí,
en el lado izquierdo del Hotel de Cortés, o en el Salón Palacio,
cantina que está a unos cuantos pasos de El Nazi. Volví a verlo como usuario de la hemeroteca de la Biblioteca México hace cinco o seis años, donde diario consultaba La Jornada. Al saber que había escrito sobre su amigo el dibujante Melecio, le pedí prestado el texto donde evocaba a su amigo, cruelmente asesinado. Me trajo el catálogo Recordando a Melecio (Escuela Nacional de Artes Plásticas / UNAM (1985), el cual le regresé inmediatamente ya que lo tenía en casa.
En una de esas mañanas me habló del periódico Salón Palacio, que escribía a máquina y repartía José de la Colina. Prometió enseñarme los números que guardaba pero jamás los encontró, al igual que una mítica fotografía donde estaban ilustres asistentes a El Palace, como le decíamos. Entre otros José Revueltas, tan caro a Manuel Blanco.
Esta mañana Humberto Mussachio, en su programa radial La República de las Letras, informó que su fallecimiento. Al buscar datos sobre Camelo, me topé con el testimonio de Jorge Torruco en el Facebook de Avilés Fabila.
En el vestíbulo de la Biblioteca Lerdo se exhibe a partir de este jueves la exposición colectiva "Bajo los párpados. Libros de artista", en la cual participan Pilar Bordes, Martha Hellion, Patricia Lagarde, Magali Lara, Carla Rippey, Nunik Sauret y Berenice Torres.
Pilar Bordes presentó los libros Mujeres, A juanito, Camino a Santiago, Textiles Bor-des y Punto de Encuentro. En la imagen Camino a Santiago, reproducida en la portada del catálogo, que me consiguió Ángel González, el miércoles 13 de julio.
Martha Hellion participa con Biblioteca de la Memoria, La Orilla del Mar, El lugar para Pensar o Estar y Poema visual aéreo. Este último en la imagen. Papel, chine-colé en seda. Estructura de bambú, 2011
Patricia Lagarde exhibe La letra K, Inseto de Plata, De la Clasificación de los Seres y El Libro Rojo. De Magali Lara están siete libros. A la izquierda Morder, el pecho bueno y el pecho malo (Libro 5), acuarela sobre papel, 12 x 12 x 2, 2010.
Carla Rippey participa con los libros El Claustro, De lo Transitorio y La cola del Dragón. En la imagen, el primer libro, transferencia sobre papel japonés con costura, cuentas y hoja metálica, 20.5 x 74 centímetros, 2011.
Nunik Sauret interviene con los libros Del transcurso, El trazo invisible y La huella impresa. Aquí el primero, tinta china y xilografía sobre papel mulberry, 15 x 25, 2011
Berenice Torres exhibe dos versiones de Sobre la naturaleza de los seres. En la foto rollo de pianola e hilo de seda, 29 centímetros x 10 metros, 2010-2011 "Bajo los párpados. Libros de artista", del jueves 23 de junio al 23 de agosto de 2011, de lunes a viernes, de las 9:00 a 17:30 horas.Entrada libre. (El viernes 24 de junio la biblioteca permanecerá cerrada por mantenimiento)
Biblioteca Miguel Lerdo de Tejada, calle República de El Salvador número 49, cerca del Metro Isabel La Católica, Centro Histórico de la ciudad de México.
Dos veces veces me he aproximado al mundo erótico del ilustrador Julio Ruelas (1870-1907). La primera vez me enfoqué sobre su dibujo de un mujer descargando las aguas menores en plena noche, acuarela que seguramente perteneció a un libro secreto. La segunda ocasión fue para una conferencia que di en Palacio Nacional sobre el mundo prostibulario que aparece en su obra titulada "La Paleta", fatalmente desaparecida, y en algunos otros dibujos. En ambas ocasiones no me imaginé que un desaforado diseñador utilizara su obra para ilustrar un ambiente "revolucionario". El martes 21 asistí a la Biblioteca Lerdo de Tejada de la Secretaría de Hacienda para ver la exposición titulada Prensa y fotografía durante la revolución mexicana (SHCP, 2010). El catálogo, que me obsequió Ángel González Amozorrutia, lleva el mismo título de la exhibición. En su página 57 aparece esa página doble de la Revista mexicana: semanario ilustrado, del 24 de septiembre de 1916. La nota describe un ataque de las fuerzas de Villa a la ciudad de Chihuahua. En La verdadera revolución mexicana, el historiador Alfonso Taracena consigna que a las primeras horas del día 16 de ese mes, villista al mando de Martín López ocuparon el Palacio de Gobierno de esa ciudad.
Imágenes enviadas por el investigador Fernando Rojas, responsable de la fotografía del catálogo. (Presionar un vez sobre la imagen y después acercamiento para verla mejor).
La Revista mexicana, obviamente de filiación carrancista, veía como enemigo a Villa, por lo cual le dedica esas dos planas para recordar a sus lectores sus "aspiraciones presidenciales" (visible en las fotografías superiores), su desagradable rostro (a través de la jocosa caricatura que Santiago R. de la Vega publicó en Claridades) y la estela muerte que deja a su paso (por una de las dos imágenes de Julio Ruelas).
Rostros distorsionados, caricaturescos, con falsas anatomías y reflejados supuestamente por anamorfismo, el pintor Pasquale Russo Maresca (Milán, 1968), exhibe una treintena de dibujos en el vestíbulo de la biblioteca Lerdo. El propio artista hace el papel y cartón que utiliza como soporte. Juan Manuel Herrera expresa que el dibujante emplea un inencontrable lápiz 10 H para utilizarlo como "punta de plata". Muchas de estas obras están trabajadas con veladuras para después suponer pintura opaca. Algunos de sus rostros me hicieron recordar los de Francis Bacon o los de Javier Marín y las caricaturas de Saturnino Herrán.
"Siete séptimos de rostro".Del miércoles 10 de febrero al miércoles 10 de marzo de 2010, de lunes a viernes, de las 9:00 a 17:00 horas.
Biblioteca Miguel Lerdo de Tejada
República de El Salvador número 49, Centro Histórico de la ciudad de México
Posteriormente se exhibirá en el Museo Regional de Querétaro y en la Academia de San Carlos de la ciudad de México.
BIBLIOGRAFÍA
Siete séptimos de rostro : pintura. Pasquale Russo Maresca.
SHCP-Istituto Italiano di Cultura-citá del Messico, 2010. 65 p.
El catálogo incluye palabras de José Ramón San Cristóbal Larrea, Juan Manuel Herrera, Rafael Pérez y Pérez, monseñor Pierangelo Sequeri y del artista. Reproducciones a color de Maritza López.
Lamentablemente no se enlista la obra ni se ofrecen datos técnicos de la misma.
En la exposición Diario de México (1805-1817), del 14 de octubre al 10 de febrero de 2010 en el vestíbulo de la Biblioteca Miguel Lerdo de Tejada, ubicada en República de El Salvador número 49, se pueden apreciar obras del grabador Francisco Aguera o Agüera como actualmente se le identifica. Bastan ver algunas de sus obras para saber que no tenía tanta precisión en el trazo como sus contemporáneos el grabador Tomás Suria, el dibujante José Guerrero, Larrea o un tal Águila, cuya “Castilla elastica” es excepcional. Sus trazos, muy sueltos, y sus perspectivas dejan mucho que desear.
No creo que haya pasado por la Real Academia de San Carlos, que inició actividades en 1785, ya que Aguera se encontraba activo como ilustrador del importante impresor Felipe de Zúñiga y Ontiveros (1717-1793), responsable de la Gazeta de literatura (1788-1789) y después de la Gazeta de literatura de México (1790-1795), ambas publicaciones editadas, dirigidas y escritas por el científico Joseph Antonio Alzate Ramírez. La reproducción más antigua de Aguera está integrada por tres dibujos y anotaciones. Las primeras dos son vistas del cerro de Xochicalco, de Cuernavaca a Miacatlán, y la restante es una perspectiva área. Esta lámina apareció el 15 de enero de 1788 en la misma gaceta. En la parte baja, del lado izquierdo, puso “Aguera Fec”. (Presionar la imagen para verla con más detalle)
Agüera plasmó un mapa hidráulico de la cuenca de México, que esbozó el erudito Carlos de Sigüenza y Góngora, con adiciones de Alzate en 1786, apareció el 19 de octubre de 1790 en esa gaceta. En la parte inferior derecha el grabador estampó su “Francisco Aguera Gravó”. Es de notar que el dibujo tiene dos perspectivas: una aérea y otra a nivel del suelo, ya que solamente así pueden verse esos cerros que dibujó. Reproduzco la imagen del folleto [1] porque la del catálogo se encuentra dividido [2]. (Pulsa la segunda agrandar la imagen).
Más interesantes son sus siete granas cochinillas, un insecto denominado científicamente “dactylopius coccus” y que es una plaga del nopal. Después de un largo proceso, las granas se transforman en un pigmento natural (más intenso que el carmín) que es utilizado desde la época prehispánica, tanto en códices como en textiles. La obra, firmada del lado inferior izquierdo como “Aguera Sc”, apareció el 28 de febrero de 1794 en la Gazeta de literatura de México. (Presiona la segunda imagen para verla de cerca)
Dos años antes de entregar los minuciosos dibujos de la cochinilla, hizo las ilustraciones para el hoy célebre libro de Fray Joaquín de Bolaños: La portentosa vida de la muerte, emperatriz de los sepulcros, vengadora de los agravios del Altísimo, y muy señora de la humana naturaleza, cuya célebre historia encomienda a los hombres de buen gusto (Oficina de los herederos del lic. D. Joseph de Jáuregui, 1792). Ya sin la presiones para reproducir planos, Agüera desbordó su imaginación para dibujar a la calavera en situaciones que describe De Bolaños. Si la obra en su tiempo fue menospreciada y atacada [3], desde las mismas páginas de la Gazeta de literatura de México, de enero a marzo de 1793, los grabados de Aguera pasaron inadvertidos.
N O T A S
1.- Diario de México (1805-1817): exposición y ciclo de conferencias, SHCP, 2009.
2.- Diario de México (1805-1817), SHCP, octubre de 2009, 90 páginas numeradas.
3.- Alejandro de Antuñano Maurer, “La portentosa vida de la muerte”, El Alcaraván, número 7, octubre-diciembre de 1991. Oaxaca : Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca.