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domingo, 30 de mayo de 2021

EVA MARTINO

Cartel para la cinta "La noche avanza" (1951), donde es una cantante y amante de un pelotari. 

sábado, 22 de mayo de 2021

ÁLBUM FORMA DE 1951

Contraportada y capitular del álbum fotográfico Forma, que al parecer circuló en la ciudad de México hacia 1951.

sábado, 25 de noviembre de 2017

LODO Y ARMIÑO (1951)

En esta película, dirigida  por Juan José Ortega, aparece el pintor Gabriel Suárez (Armando Calvo) que trastoca la tranquilidad de los Rovira, familia adinerada peruana del siglo XIX. Doña Rovira (Prudencia Grifell) tiene tres hijos: el libertino Juan (Ramón Gay),  Teresa (Bertha Lomelí) y el cardenal Alejandro Rovira (José Maria Linares), quien radica en el Vaticano. Vive con ellos Mariana (Carmen Montejo), quien está harta de la indiferencia de su esposo Juan. Al convalecer en la casa de los Rovira, porque Juan lo hirió, aprovecha la oportunidad para pintarle un retrato a Teresa, con lo que provoca los celos de Mariana
Ambos, enamorados, deciden fugarse pero la oportuna llegada del cardenal y la muerte de la señora Rovira, hacen el milagro que Mariana no acuda a la estación del tren para fugarse con el pintor de piochita. 

En la segunda versión de Historia documental del cine mexicano (Universidad de Guadalajara, 1995), porque en la primera no la resume y poco la comenta, a Emilio García Riera le llama la atención el anuncio de la exposición con caracteres que no corresponden al siglo XIX. 

Es de notar también que el palacete de los Rovira sea el Castillo de Chapultepec. A la mitad de Lodo y armiño, en una reunión familiar, Mariana se ofrece como modelo desnuda a Gabriel, ante la alarma de la viuda pero con la convicción de que "El desnudo en el arte es sólo eso". 

La película está basada en la pieza teatral del chileno Álvaro Puga Fisher, que el cineasta vio en Santiago de Chile y en la ciudad de México, donde José María Linares interpretó al cardenal Rovira, según García Riera. Tanto Linares  como Armando Calvo tuvieron sus compañías teatrales a finales de los años 40. 

viernes, 12 de mayo de 2017

VALDIOSERA EN OAXACA

El ilustrador y caricaturista fue un infatigable viajero, que dejó apuntes (en cualquier tipo de soporte) y testimonios escritos de sus recorridos por Tampico (sus apuntes aéreos son espléndidos), Papaloapan, los Tuxtlas y el puerto yucateco de Dzilam. En 1951 recorrió los mercado de Oaxaca y en 1962 fue a Juquila, "poblado triste, cuyo cura rapaz y despiadado les cobra a los lugareños el petróleo de la planta de luz para dar misa". Los siguientes dibujos al parecer son de 1951.

martes, 31 de mayo de 2016

HOPPER EN SALTILLO

La Revista replicante publicó un artículo sobre Edward Hopper en Saltillo. El pintor norteamericano estuvo en 1943, 1946 y en 1951 en la capital de Coahuila. Fue en su segunda estancia cuando pintó un panorama desde la azotea del hotel Arizpe Sainz. En esa obra sobresale el cine Palacio
En una fotografía que encontré en internet aparece la misma marquesina en la esquina de Victoria y Acuña.
Pero captada desde el otro lado donde se encaramó el sobrevalorado pintor norteamericano..

martes, 8 de marzo de 2011

CARNAVAL EN HUEHUETLÁN (1951)

* Carlos Merino Fernández, Carnaval en HuehuetlánFarsa burlescaTalleres Gráficos de la Nación, 1951. Portada e ilustraciones a color de Emiliano Meza Urenda y capitulares de Atenodoro Pérez y Soto.


Desde el comienzo la novela es una metáfora del sexenio alemanista: 
"Fué día de Carnaval en Huehuetlán; el pueblo se disfrazó para asistir a la recepción que daba el Príncipe Aladino en su palacio, en los salones milunanochescos que no eran en realidad más que la cueva de Alí Babá y los Cuarentas Ladrones, porque en carnestolendas todo es permitido..."

sábado, 1 de mayo de 2010

SU-MUY-KEY

Tinta / papel
Célebre exótica del Tívoli, gracias a su sensualidad oriental atrajo a un sinnúmero de admiradores, pretendientes y enemigos. A mediados de 1948 era una seguidora de Tongolele. Entrevistada brevemente por un periodista dijo -falsamente- que era originaria de San Francisco y que lo que más anhelaba era "tener dinero, mucho dinero". Al parecer su primer incursión en el cine fue en un pequeño papel de la película La bandida (1948). A principios de 1949 el semanario Vea publicó una fotografía de Martínez, donde luce unas pantaletas pintadas por la autocensura de la revista. 
En 1949 se rumoró que sería la estrella de una película titulada Pobre mariposa, la cual nunca fue concretada. Posiblemente en este año Armando Herrera, el "fotógrafo de las estrellas" y quien se había hecho famoso por retratar a Agustín Lara y a la joven Tongolele, le hizo un retrato de antología donde deja entrever su exquisito erotismo chino.


A principios de 1951 la retrató desnuda el fotógrafo Niuglo, colaborador persistente de la revista Vea. El caricaturista Segura se sumó a un picante fotomontaje de este semanario que colindaba con la pornografía. Es de notarse que su rostro se adelanta a la faz característica de Irma Serrano La Tigresa.

Karol, el "fotógrafo de las artistas", fue el penúltimo que captó su misterioso rostro. La notó preocupada y ella le comentó que ya no quería seguir siendo explotada por su amante Roberto Serna García, editor de la revista Oiga y quien vivía en una habitación del añoso Hotel Pal. En 1951 Luis C. Márquez, reportero de La Prensa, dio una escalofriante noticia de la encueratriz del teatro Cervantes: 
Dos balazos, uno en la sien derecha y otro en el pecho, cortaron de un tajo la existencia de la popular bailarina "exótica", Su-Muy-Key, que en la vida real llevaba el nombre de Rosa Su López. Su victimario, Roberto Serna García, director de la revista Oiga, con quien vivía en amasiato, se suicidó pegándose un tiro en la cabeza. Los dos cadáveres quedaron tendidos sobre la cama del apartamento número 15 del hotel "Pal", ubicado en Arcos de Belén 73.
Misma dirección, remodelado escenario
Adolfo Martínez Martínez, reportero gráfico de La Prensa, retrató la escena del crimen en lo que hoy es el Hotel Villas Pal. Quizá él mismo u otro reportero de ese diario sangriento la captó en la plancha del servicio médico forense, mientras su madre y padre -mexicana y de origen chino- lloraban desconsoladamente frente a su cadáver.
Tinta / papel