
En el centro de Xochimilco se encuentra la parroquia de San Bernardino de Siena, que comenzó a edificarse en 1567, como expresa una lápida de su fachada, aunque hay testimonios que inició hacia 1530. A la entrada de su enorme nave llaman poderosamente la atención su dorado retablo plateresco y dos enormes calaveras, localizadas arriba de las pilas de agua bendita. Las dos lucen sus respectivas órbitas pero con pómulos muy prominentes.
