domingo, 14 de junio de 2009

GUADALUPE RIVERA

Era conocido que la alta, oji-verde y polémica Guadalupe Marín (1895-1982), en diversas etapas de su vida, fue modelo del fotógrafo Edward Weston, del muralista Diego Rivera, de Frida Kahlo y del pintor Juan Soriano, pero se desconocía que hubiera posado para el fotógrafo francés Henri Cartier-Bresson. Originaria de Jalisco, se casó en 1922 con el polémico Diego Rivera, con quien procreó dos hijas, Guadalupe y Ruth. Weston la retrató en 1924 al momento de gritar. Sobresale de su perfil su cabello corto que siempre la caracterizó. En 1926 Diego la utilizó como modelo para "La tierra fecunda con las fuerzas naturales controladas por el hombre", fresco principal de la capilla de la entonces Escuela Nacional de Agricultura, hoy Universidad Autónoma de Chapingo, situada en el Estado de México. La plasmó recostada, levantando la mano izquierda y, como rasgo extraño, la pintó de largos cabellos. Sus pleitos con Diego, más sus amores con Tina Modotti y un viaje a la URSS, fueron el pretexto para que en 1927 ambos decidieran separarse.

En 1929 casó con el poeta Jorge Cuesta desatando una serie de rumores que aludían a un muralista cornudo. Incluso el escritor Salvador Novo difundió su poemario La Diegada, versos satíricos erróneamente fechados en 1926. El matrimonio procreó a Antonio Cuesta Marín, nacido en 1930, y tras el parto ella sufrió trastornos hormonales que la postraron ante el menor desinterés del escritor, quien sostenía amoríos. En 1932 posa para Frida, la ahora esposa de Diego, quien la pinta con un pequeña cabeza en relación con su corpulento cuerpo y sus grandes manos, las que después estilizará Soriano. Su rostro trasluce una enorme angustia.

Para 1934 cambia el ánimo de Guadalupe Marín. Este año se divorcia del literato y aparece en una fotografía muy sonriente al lado de Frida. Entre finales de ese año y a principio de 1935 posó desnuda, según José Antonio Rodríguez, para el veinteañero Cartier-Bresson. La sesión fue sin duda en la azotea del estudio que compartían el oaxaqueño Andrés Henestrosa, el poeta afro-norteamericano Langston Hughes y el dibujante y grabador Ignacio Aguirre en la calle República de Ecuador, por el rumbo del mercado de muebles de La Lagunilla. Habría que pensar cuál fue el motivo para retratarla en esa posición. Si ella lo propuso con el fin de no mostrar su rostro o al fotógrafo le interesó constatar su enorme trasero
porque no le importaba captar su efigie.

En los primeros días de 1938 Guadalupe Rivera dio a conocer su novela La única, velada autobiografía donde narra su infernal matrimonio con Cuesta. Ella le solicitó un años antes a Diego realizar la portada, quien dibujó a una Judith bicéfala (la autora y quizá su hermana) quien sostiene la cabeza del poeta. En las primeras páginas también hay una reproducción de la autora. En esta escandalosa novela consigna los amores incestuosos e infidelidades de Cuesta para magnificar su pesadilla matrimonial y su depresión post parto. En relación al estudio de la calle de Ecuador, olvidó decir su asistencia, su enigmática pose y un misterioso viaje a Cuba, Nueva York y Francia, financiado por Diego Rivera, entre 1935 y 1937. ¿A qué fue a París? Ella siempre tuvo un gran afecto por Cartier-Bresson, salvo en los últimos años de su vida.

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