domingo, 5 de junio de 2011

DEL BRAZO Y POR LA CALLE (1955)

Es de noche. María (Marga López) desciende, presurosa y agitada, las escaleras del puente de Monoalco-Tlatelolco. Camina por las vías del tren, mientras un hombre que la perseguía la ve perderse. Ella lleva la solapa desgarrada. A lo lejos se aproxima un tren, que pasa a su lado. Dice que desea que Alberto (Manolo Fábregas) la mate. Entra a una vecindad. Minutos después llega Alberto.

Ambos viven en una azotea, distinguible por ese tinaco de asbesto y por los edificios que se perfilan gracias a las centellas que se ven a los lejos. María le pide que la mate porque lo ha traicionado pero no sabe con quién. El no se atreve porque la ama y porque -supongo- no ha podido darle un hijo que la retenga en su modesto hogar.
Un largo beso apasionado indica que se han perdonado mutuamente.

María se despierta y advierte que no está su esposo ni el arma que guarda en un cajón del buró. Encuentra a Alberto junto al tinaco. Rememoran cómo se conocieron cuando ella, manejando un auto deportivo, lo bañó con un charco de agua. Después fueron al lago de Chapultepec para remar pero se cayeron al agua. Suena el despertador. El sale rumbo a su trabajo. Ella corre para llevarle su portafolios que olvidó. Caminan por la avenida Insurgentes.


Juan Bustillo Oro, responsable de este churro, en su Vida cinematográfica (Cineteca Nacional, 1984), indica que Del brazo y por la calle está basada en una obra de teatro del chileno Armando Moock (1894-1942), escenificada en la ciudad de México por María Teresa Montoya y Fernando Soler. Bustillo la vio en 1936 en el teatro Arbeu. La comedia para dos actores, escrita al parecer en 1930, se desarrolla la tarde, noche y día siguiente en las vidas de un matrimonio aparentemente feliz, integrado por María, una mujer de buena posición que abandonó la comodidad familiar por casarse con Alberto, un frustrado pintor que dibuja "anuncios vulgares y mal pagados".

Bustillo Oro recuerda que cuando se proyectó la cinta, cuando el marido cede ante la infidelidad de la mujer, los espectadores se ofendieron del consentimiento de Alberto. "Volcaron su censura de machos dignos lazando burlas, ridiculizando la desvergüenza del amante ofendido. En el teatro Arbeu no había pasado nada de esto. Y no me cabe en la cabeza aquella extraña resurección del espíritu calderoniano".


Ese perdón a mí me hizo reir por lo sobreactuado y más cuando inmediatamente recordaron -con una diálogos muy acartonados- cómo se conocieron. Fue una lástima que Del brazo y por la calle (1955), trasmitida hoy en canal 22, la haya visto casi para terminar. Me hubiera gustado conocer más sobre la obra de este ex pintor y dibujante publicista, del que se alcanza ver un rostro de María colocado a la pared, ya que trasluce un transfondo profesional de Moock: antes de dedicarse por completo al teatro, estudió arquitectura y publicó algunos dibujos en El veraneante.

POST SCRITUM
Domingo 16 de septiembre de 2012. Canal 22. 14:30 horas.
La cinta inicia con los contrastes de la ciudad de México, supuesto protagonista de la cinta además de Marga López y Manolo Fábregas. Alberto ha sacrificado su carrera de pintor y María su posición social para vivir juntos en un "cuchitril" de la azotea de un edificio cerca del puente de Nonoalco. A ella lo atormenta la sierra eléctrica del carpintero vecino, los incesantes silbatos de las locomotoras y hasta el ruido del goteo de la pileta.

Alberto trabaja como dibujante publicitario de los cigarros Luxe. A cambio de un retrato del niño Fernández, su padre le dió una caja de pinturas la cual vendió para comprarle un vestido a María. Al recibirlo lo considera modesto. Alberto la invita a cenar a un restaurante prestigioso. A la entrada ella, al ver a las Urbina, se niega a ingresar. Regresan al hogar para cenar frijoles y café. María dice que mañana van a cortar la luz y no hay petróleo para alimentar la pequeña estufa.

Domingo 3 de junio de 2012. Canal 22. 14:30 horas.
María y Alberto siguen discutiendo. Ella le reclama por insistir en ser un pintor fracasado ("todo lo compras en pinceles" y ser un "pinta-monas fracasado") y que no acepte una buena oportunidad que le ofrece su tío.
María dice que pierde el tiempo hacieno "retratitos". Enojado, Alberto marca el retrato que hizo de María con un letrero que dice "Fume Luxe", añadiéndole un cigarro y humo. Comienzan a discutir por la inesperada presencia de la mamá y de la hermana de ella, quien está próxima a casarse. Le pide dinero para adquirir un vestido para asistir a la boda pero él se niega por no tenerlo. En una escena de celos, María le dice que no tiene dinero porque quizá anda con cómicas y mujerzuelas. Mientras Alberto sale para trabajar de noche en la oficina, ella asiste a la casona de la señora Rivas, quien le ha prometido dinero. María baila y bebe en esa casa de citas. Un hombre la lleva cargando a una recámara. Horas después se despierta en una cama. El hombre le ha dejado dos billetes de 50 pesos en el buró. Desesperada regresa a su modesto hogar. 

Lo más interesante de esta primera parte es que se ve el boceto publicitario de Alberto, el retrato de María grafiteado y, desde luego, las escenas donde María aparece en la esquina de la calle de Nonoalco y avenida Insurgentes, donde se ven niños jugandos tierra, varios vagones, un camión destartalado y la fachada de unos billares. 

1 comentario:

Luis Cabrera dijo...

Yo recuerdo esa pelicula. Se filmo en un edificio que estaba en la calle de Insurguentes Norte y Eliguio Ancona. Se que podrá parecerte sobre actuada. pero recuerda la epoca en que se filmó y los dos actores que trabajaban en el teatro. El sacarla de contexto podría resultar en algo desechable, pero vista con los ojos de esas epocas resulta muy bella pelicula. Te recomiendo otra con una tematica parecida y tambien evocadora. "la lampara encendida" Saludos y gracias