sábado, 24 de enero de 2009

LA GIOCONDA EN NEQUETEJÉ Y EN CHAMULA

En forma póstuma se publicó El diosero (FCE, 1952), del diplomático, escritor y guionista jalisciense Francisco Rojas González (1904-1951). En el cuento “Nuestra señora de Nequetejé”, una psicoanalista realiza entre los indígenas “pames” estudios para saber su nivel de apreciación artística. Para tal efecto llevó un álbum con reproducciones impresas ("cromos") de Lavinia (¿cuál de todas?), de “Ticiano”. El Napoleón (óleo sobre tela, 1800-1801), de J. L. David. La célebre Gioconda (óleo sobre madera, 1503-1506), de Leonardo de Vinci. De Isabel de Valois, posiblemente se trate de la tercera esposa de Felipe II. El "'Hombre' visto por Theotecópuli" (El Greco). Entre las pinturas nacionales cita el patético Tata Jesucristo (óleo sobre tela, 1927), de Francisco Goitia; la famosa Trinchera (mural al fresco, 1923-1927), de José Clemente Orozco, al “santón bigotudo” de Zapata (mural al fresco, 1931) de Diego Rivera y al Sollozo (1939), de David Alfaro Siqueiros.

Años después al volver a Nequetejé, el narrador siente la hostilidad y amenazas de los pames porque sospechan que ha regresado por la Gioconda, a la cual tienen en un altar en una capilla porque la consideran "madre de Dios". Según reporte de Verónica Jiménez, de junio de 2006, la Giconda fue verdaderamente venerada de 1941 a 1996 en el poblado otomí de Nequetejé, ubicado en la sierra del estado de Hidalgo. En 1996 llegó un sacerdote que retiró la “virgencita” bajo el pretexto de que necesitaba un “retoque porque se veía muy gastada la imagen. El pueblo lo aprobó, pero para nuestra sorpresa ya nunca más nos la regresaron", le relató Alfredo Vázquez, mayordomo de la iglesia. Alejandra Panal, profesora de educación indígena, le comentó a Verónica Jiménez que en el pasado la población había tenido conflictos con sacerdotes y misioneros que se asombraban e indignaban por el “culto a la Gioconda”.

“Nuestra señora de Nequetejé” llegó al celuloide con la película Raíces (Benito Alazraky, 1953). Los guionistas fundieron tanto en este cuento como “La Tona”, para realizar la parte titulada “Nuestra señora", que no se desarrolla en Nequetejé sino en Chamula (arriba), poblado tzotzil al centro del estado de Chiapas. La psicoanalista ahora es una hermosa antropóloga rubia, quien no lleva un álbum de cromos sino reproducciones fotográficas de tamaño mediano que coloca en unos caballetes. De los pintores repiten Leonardo da Vinci (con la Gioconda) y José Clemente Orozco (con unas soldaderas). Aparecen pinturas como La primavera (temple sobre tabla, 1477-1482), de Sandro Botticelli, una de Rubens y otra de un pintor geométrico. Jane Davis (Olimpia Alazraky) asiste al templo para constatar la veneración de los "chamulas" y lo errado de su tesis, la cual destruye frente a los ojos de la nueva virgen. (Si quieres ver un resumen de esta cinta y mí comentario presiona aquí)

1 comentario:

Rr dijo...

Jeje... Interesante

(perdón, me equivoqué antes al dejar el comentario en lo de Bush) (que también está interesante)

Saludos ;)