miércoles, 20 de octubre de 2010

PILA MAKALLA


Pila Makalla [Severo Amador], sin título, acuarela / papel, 23.5 x 29.5 cm., 1931. Colección: Claudia Hasse.

Esta madrugada al abrir mi correo descubrí una serie de interesantes pinturas y dibujos de la década de los años 1930, gracias a la generosidad de Claudia Hasse, lectora y única seguidora de la presente "Bitácora". Entre el pequeño lote que me remitía estaba la acuarela de Pila Makalla, que es uno o quizá el único desdoblamiento del pintor, dibujante y grabador zacatecano Severo Amador (1879-1931). En el extremo inferior izquierdo firmó y fechó la tranquila pintura. Al ver la apacible acuarela me pregunté : ¿cómo era posible que hubiera plasmado ese rincón mexicano si desde mediados de 1928 estaba encerrado en el infernal Manicomio General de La Castañeda, en el entonces municipio de Mixcoac? ¿Le permitieron estar a una colina cercana? ¿Pintó ese cuadro de memoria?.¿Se basó en una fotografía?

Ni al plasmar el cielo, ni el caserío ni la calle de tierra se advierte alguna torpeza, nada del quebrado estado mental del pintor. Es más, es tiene un completo dominio técnico al emplear esas pinturas acuosas de lo que habla del buen estado psicomotor del acuarelista. Sin embargo, Severo Amador vivió sólo algunas semanas de ese 1931. Sobreviven de esos días esta lumínica pintura de la colección de Claudia y otra acuarela donde además de su firma Pila Makalla deslizó sus iniciales S. A. Me pregunta Claudia de qué murió Severo Amador en el Manicomio General La Castañeda y no sé qué contestarle. Prefiero imaginar que sufrió un injusto encierro debido a su alcoholismo, a la sífilis o a un transitorio trastorno psíquico.

[Véase mayor información sobre su vida y su trayectoria como autor y grabador en este blog, en la etiqueta AMADOR (SEVERO)]

2 comentarios:

Claudia dijo...

Muy interesante lo que escribes de Severo Amador,¿de qué murió?Me parece que murió relativamente joven a pesar de la época.
Me gustó mucho cómo lo aprecias ''desde dentro'', a través de su visión en su pintura.A mi me cautiva instantáneamente la luz que lograba, la intensidad de su capacidad de captación y expresión,en este cuadro ,digo.Ya que poco conozco de su obra,pero ''allá voy'',mirando y admirando.
Honor el que me haces compartiendo en tu muy amena Bitácora(¡que tiene mucho por explorarse!)este hermoso cuadro.Gracias!
Muchos saludos.

MIGUEL ANGEL MORALES dijo...

Hace años intenté ver la ficha de Severo Mirón, la 9999, que tuvo en el Hospital General La Castañeda, pero me lo impidieron. Logré saber que falleció a principios de 1931.

Me interesa la obra de Severo Mirón como la de Abraham Sario -que me has permitido ver- porque creo que no deben olvidarse la vida de estos pintores, después de todo, también ando en esto de los pinceles y lápices.