domingo, 18 de enero de 2009

JUSEP TORRES CAMPALANS (1958) (1)



Jusep Torres Campalans y Picasso en 1902 y dibujo de Picasso por JTC.

* Jusep Torres
Campalans
, México: Fondo de Cultura Económica, junio de 1958, primera edición de pasta rígida, 312 p. 20 x 15 cm. Contiene varias impresiones a color pegadas a sus páginas más reproducciones en blanco y negro.

El interesante escritor y dramaturgo alemán-francés-hispano-mexicano Max Aub Mohrenwitz (París, 1903-Ciudad de México, 1972) publicó Jusep Torres Campalans, biografía del pintor y anarquista catalán que durante ocho años dibuja y pinta para después abandonar el arte para extraviarse en las montañas de Chiapas. A decir de Aub, Pablo Picasso y el pintor apócrifo, ambos en Barcelona (arriba), tuvieron aventuras nocturnas tanto en esa ciudad como en París. Ferviente católico y devoto lector de los consejos de La vida matrimonial, del padre Garibay, Jusep le confió al pintor que sólo había visto mujeres desnudas en fotografía. Por esta confesión, Picasso lo invitó en Barcelona a una “mancebía de la calle de Aviñó”, convirtiéndose en su "padrino" sexual y en futuro mentor artístico.

En 1906 se volvieron encontrar en París y recordaron “aquellas andanzas que les parecían viejas; de ahí nació uno de los cuadros más famosos de la pintura contemporánea: ‘Les demoiselles d’Avignon’”. Mientras Picasso pintó esta revolucionaria tela en 1907 (la exhibió hasta 1911 en París, causando conmoción), Jusep dibujó una almibarada pareja desnuda muy al estilo Matisse (arriba) y firmado con las iniciales de su nombre. Luego Torres Campalans incursionó en el fauvismo y en el cubismo para después colgar los pinceles inexplicablemente hacia 1914. Durante esta etapa escribió aforismos y pensamientos en su Cuaderno Verde (reeditado en forma independiente por Sirpus en 2007, con ilustraciones de Vicente Rojo), que ocupa todo el capítulo V del libro. Entre otras, ahí dejó frases como:

° Convertir la pintura en escritura
° Devolver a la pintura su sentido mágico. Pintar amuletos. Pintar trampas en las que caiga lo representado, inmortal ya.
° ...mentir, no engañar; fingir, no falsificar; disfrazar (¿qué remedio?), no falsear; inventar, no plagiar; aparentar, si se quiere -sólo aparentar-, no estafar; alucinar, no burlar...


A Torres Campalans se le descubre que es ficticio porque el mismo Max Aub lo desenmascaró en una entrevista de 1958, pero también se le reconoce por el inocente fotomontaje (atribuido a José Renau), por sus pinturas cubistas (exhibidas en junio-julio de 1958 en la Galerías del periódico Excélsior) y por su misteriosa estancia en Chiapas. De 1914 a 1934 permanece en la finca cafetalera Hamburgo de "unos alemanes". En ese entonces en la región cafetalera del Soconusco -donde se dice erróneamente que estuvo Eva Braun y cuya capital es la costeña ciudad de Tapachula- habían 32 fincas alemanas, con 300 súbditos germanos ultranacionalista y después pro-nazis, con "30 ó 40 mil trabajadores de temporal con sueldos de hambre", como lo señala Paco Ignacio Taibo II en "Café, espías, amantes y nazis". Para un anarquista suena raro esa primer convivencia. A menos de que don Jusepe sufriera del síndrome Rimbaud o fuera un secreto y recalcitrante espía anti-alemán. Sólo de esta manera se explica que haya abandonado los pinceles justo cuando inició la Primera Guerra Mundial.
En 1934, tras un oscuro incidente judicial, se traslada a San Pedro, cerca de Chamula, donde tiene numerosos hijos con indígenas tzotziles (plenamente dedicado al "mestizaje"), es afamado micólogo, presume de haber ganado mucho dinero en el Soconusco y su fracaso como pintor ante Aub, en las conversaciones que ambos sostienen en 1955 en San Cristobal de las Casas.

Jusep Torres Campalans (2)

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