jueves, 21 de julio de 2016

EL PITO DE MANCERA

Al subir las escaleras de la estación Isabel La Católica escuché el silbato que hace unas semanas, durante un día, estuvieron obsequiando a mujeres para el acoso sexual. Nadie se alteró al seguir escuchándo el sonido del "pito de Mancera", como fue rebautizado jocosamente en las redes sociales. Pensé que habría movilización del vigilante o de algunos pasajeros, como en aquella ocasión que un joven golpeaba a una joven, con el apoyo de su amigo de él que gritaba "es su esposa, es su esposa". El que pitaba era un joven greñudo que se perdió por la avenida repleta de gente.