miércoles, 1 de julio de 2015

CARLOS EDUARDO GONZÁLEZ (1954-1995)

A pesar de que mi dibujo estaba circulando en Facebook desde el domingo, fue hasta los primeros minutos de este miércoles cuando me percaté de su presencia en el muro de Martha González Mendoza.


No solamente venía una imagen sino tres subidas por Gemqroo (Grupo Empresarial de Quintana Roo). Inmediatamente escribí en los comentarios "Esa imagen es mía" y pensaba cómo es que poseían ese dibujo a tinta y cómo es que había llegado de Cancún, ya que días antes había aceptado la amistad de Martha, percatándome de su gusto por la pintura desde ese sitio turístico.

Atando recuerdos recordé un lote de dibujos que envié a Chetumal en 1982 pero en esa erie no había ese tipo de dibujos que exhibí en mayo de 1981 en Juchitán. En el messenger Martha me comentó que esa obra había sido de su hermano Carlos. Entonces recordé que el 6 de julio de 1989 lo conocí durante la inauguración de mi exposición individual en el Famoso 42 de las Cavernas, promovido por el Salón dés Aztecas y a la que asistieron Gustavo García y Ricardo Morales López. 
Después de la improvisada inauguración y luego del espectáculo gay (un desfile de jovencitos en shorts y camisetas blancas que enloqueció a la clientela) los tres nos enfilamos al metro Tacuba y, detrás de nosotros, Carlos, misterioso con su gabardina y sombrero de fieltro.
Días después ya estaba en mi departamento de Tlalpan adquiriendo algunos dibujos de 1981 y de mi época de estudiantes. No recuerdo si compró algo del antro de la siniestra calle de Cuba, la mayoría dibujos en papel kraft. Creo que no tuve otros encuentro con él, quien era el representante del pintor Alejandro Romero, entonces o aún en Chicago.
Flanqueando a sus padres, Carlos y Martha
Pero Martha me tenía otra sorpresa esta madrugada. En medio de la charla me envió otra imagen:
Al principio creí que me habían copiado pero mi sorpresa fue cuando por el tamaño comprobré que ese torso lo había pintado en 1988 ó 1989, cuando lo entregué para un concurso de pintura de INBA en el Auditorio Nacional, sin aún sin remodelación. Debido a su tamaño y a que no fui seleccionado, nunca regresé por mi pintura. Jamás me imaginé que Carlos lo hubiera conseguido y más que ahora esté adornando la casa de Martha.
Y que ella lo exhibiera en sus dos galerías y estuviera en una subasta. Le comento que esa serie ha tenido mala suerte ya que ninguna pintura o dibujo he vendido.
Finalmente me comentó que es pariente de Mario Moreno Cantinflas y nieta del fotógrafo Carlos González Vázquez.