El pintor antivanguardista, creador de un oficial método de dibujo, funcionario público, documentalista gubernamental e inventor de un aparato cinematográfico, Afolfo Best Maugard filmó con problemas económicos La mancha de sangre (1937), que refiere la melodramática aventura sentimental y sexual de la fichera Camelia (Stella Inda [1]), explotada por su robusto padrote alemán Gastón (Heriberto G. Batemberg), pero que insólitamente se enamora de un joven hambriento y desempleado (José Casal). La película fue prohibida durante el cardenismo por lo que se exhibió hasta el siguiente sexenio, en 1943, en el cine Politeama aparentemente mutilada.
Posteriormente desapareció La mancha de sangre y hasta se dio por perdida. Una copia de la cinta fue rescatada y restaurada por la Filmoteca de la UNAM que la exhibió en 1994. Quizá esta versión corresponda a la proyectada en 1943 y no la versión original de Best Maugard, ya que el erotómano novelista Salvador Elizondo recordó escenas "donde hombres y mujeres bailaban desnudos cheek to cheek, donde hombres con mujeres esbozaban en la penumbra, sobre bruñidas cama de latón, tenaces y provocativas calistenias".
Vi la versión restaurada la mañana del 4 de septiembre de 1997 en una sesión privada en la Filmoteca, cuando el total de sus instalaciones estaban en San Ildefonso. De inmediato me llamaron la atención esos murales que aparecían en el cabaret "La mancha de sangre". En los primeros minutos aparece una mujer desnuda plasmada en un muro.


En esto y en la decoración mural, de trazos ondulantes y sensuales, se advierten las dotes plásticas de Best Maugard, quien también hizo carrera dentro de la Escuela Mexicana de Pintura.
Hace algunos días, al buscar información sobre esas obras, encontré un texto de la investigadora Eliza Lozano, donde en breves líneas aborda esos "murales".
La filmación se llevó a cabo “en el interior de un cabaretucho de mala sombra, tal y como lo requería el argumento” decorado por el propio Best “con unas pinturas muy interesantes” [3]. Efectivamente, se trata de murales que representan hombres y mujeres en actitudes gozosas, jardines; mientras que la pared de la habitación del hampón, está adornada con volutas hojas,
que en algo recuerdan los motivos del célebre método de dibujo publicado por el mismo Best Maugard, con ilustraciones de Miguel Covarrubias.
¿Dónde realizó Best Maugard las filmaciones cabaretiles de La mancha de sangre? ¿en un cabaret de set o en uno real? Elisa Lozano me comenta que fue en uno real. Yo también creo que ese cabaret es auténtico [5] pero dudo que esos murales que aparecen en La mancha de sangre -evidentemente superpuestos- sean de Best Maugard.
N O T A S
2.- Versión en http://www.cinescapatoria.com/index.php?contents/inicio/cinesepia/manchadesangre.html
3.- Elisa me acota que estas palabras entrecomilladas pertenecen a Stella Inda, en su testimonio para Cuadernos de la Cineteca. Efectivamente ese testimonio apareció en el número 3 de Cuadernos de la Cineteca Nacional.
4.-“A los pintores les gusta el cine (II)”. En: http://www.correcamara.com.mx/index.php?mod=noticias_detalle&id=1317
4 comentarios:
Adolfo Best Maugard artista desconocido. El enigma nunca antes descifrado, tuvo una vida plena de placeres y parrandas, propios de un artífice de su estatus. Incursionó en todos los ámbitos y parece como si no hubiera dejado nada. El único que vivió sin terminar su trabajo, pero ya de muerto se regocija sus triunfos.
Salazar:
Best Maugard fue un sibarita y hasta inventor cinematográfico nos salió.
Muchas gracias por escribir.
Me parece muy interesante lo que escribe. Aurelio de los Reyes publicó en 2002 un artículo sobre el informe de Best Maugard al respecto de la supervisión que realizó al trabajo de Ensenstein. Saludos.
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